Hombre marginal

 

Me obligaste a vivir marginal,

me despojaste del éxtasis imaginario,

del romper,

romperme y ser trascendental.

 

Me obligaste y ataste

hasta que, aunque no estuvieses,

las llagas, las marcas de cadenas

hacían en mi mente creer que seguía vedado.

 

Seguía paria y sombra.

Era, sin piernas,

incapaz del salto de fe.

 

Era ente soñoliento

sin credo propio, sin después.

 

Era, sólo era,

hasta que vino ella.

Era, no estaba.

Era caja cuadrada,

tierra seca… insulsez.

 

Llegó y convidó,

entregó parte de su esencia.

Dio el absurdo que buscaba,

hizo éxtasis y volvió credo en mí.-

Comentarios

Entradas populares